Aquí les comparto unos items de como algunos de los directores ejecutivos más exitosos del mundo descubren sus secretos de gestión de dirección empresarial, ayudándonos a dar un salto cuántico para convertirnos en empresarios realmente extraordinarios:
1. Ven los negocios como un ecosistema, no como un campo de batalla: usualmente los directivos ven los negocios como un conflicto entre empresas, departamentos o equipos de trabajo. Por ello, construyen verdaderos “ejércitos” para que luchen contra los “enemigos” (en este caso los competidores) y conquisten “territorios” (clientes).
Los líderes más exitosos ven a los negocios como una red de interacción, donde el equipo más diverso, es el que tiene más posibilidades de sobrevivir y prosperar. De este modo, ellos crean grupos que se adaptan fácilmente a nuevos mercados y rápidamente forman alianzas con otras compañías, clientes e incluso competidores.
2. Ven a la empresa como una comunidad, no como una máquina: usualmente los directivos quieren que sus empresas sean una máquina de engranaje, es decir, crean estructuras rígidas y tratan de mantener el control “tirando palancas” y gobernando arbitrariamente.
Los gerentes extraordinarios ven a sus empresas como una colección de esperanzas y sueños individuales que se conectan por un propósito superior en común. Además, inspiran a sus trabajadores a dedicarse a la obtención del éxito tanto de la “comunidad” como de la firma en general.
3. Ven a los empleados como sus pares, no como seres inferiores: Comúnmente, los gerentes ven a los trabajadores como seres inferiores, inmaduros, en los que no puede confiar y necesitan supervisar constantemente. De este modo, los empleados se acostumbran a descansar cada vez que pueden, ya que se sienten agobiados en el trabajo.
Los jefes extraordinarios tratan a cada uno de sus empleados como si fueran la persona más importante en la empresa. Como resultado, los empleados de todos los niveles se hacen cargo de sus propios destinos y se sienten motivados a ser un aporte en la compañía.
4. Centran la motivación en la visión, no en el miedo: la gran mayoría de los directivos ven el miedo como una forma crucial para motivar a la gente. Para ellos es conveniente que los empleados teman a ser despedidos, quedar en ridículo, o perder privilegios. Sin embargo, esto sólo conduce a que los empleados se paralicen y se sientan incapaces de tomar decisiones arriesgadas.
Los gerentes más exitosos inspiran a la gente a luchar por un futuro mejor y sentirse parte de ese gran cambio, es fundamental. Esto lleva a que los empleados trabajen más duro porque creen en los objetivos de la organización, disfrutan realmente de lo que están haciendo y saben que las recompensas serán compartidas.
5. Ven lo cambio como sinónimo de crecimiento, y no de dolor: Los jefes en general tienden a ver los cambios como algo complicado y amenazante, y que se deben llevar a cabo cuando la empresa está en peligro. Por eso, inconscientemente postergan todo lo que pudiera alterar el orden establecido.
Los jefes extraordinarios ven el cambio como una parte inevitable de la vida y saben que el éxito sólo es posible si los empleados y la organización se abren a nuevas ideas y nuevas formas de crear e innovar.
6. Ven la tecnología como una herramienta de empoderamiento, no como automatización: Gran parte de los jefes ven las tecnologías como una forma de fortalecer el control de gestión y de aumentar la automatización. De este modo, se instalan sistemas centrados en la computación que deshumanizan a los empleados.
Los gerentes más exitosos ven la tecnología como una forma de liberar a los seres humanos, impulsándolos a ser creativos y construir mejores relaciones. Adaptan las herramientas tecnológicas que apoyen el trabajo de la gente, no que lo reemplacen.
7. Ven el trabajo como una diversión, no como una mera obligación: Los jefes promedio creen que el trabajo es “un mal necesario”. Por esto mismo, inconscientemente tienden a establecer un régimen en que ellos son los “opresores” y los empleados las “víctimas”, y ambos asumen ese rol.
Los jefes extraordinarios ven el trabajo como algo intrínsecamente placentero y por lo tanto, tratan de que sus empleados en lo posible cumplan funcionen que los satisfagan, se sientan contentos y motivados.
Articulo elaborado con notas tomadas del autor Geoffrey James y tu ecoach Gaby!!!
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