Compartimos
un mundo de elevada longevidad, donde las esperanzas de vida son cada
vez más extensas, en el se que está apareciendo una preocupación
creciente sobre como deberíamos cuidarnos más de una forma integral
a nosotros mismos.
Uno
de los retos mas comunes es que muchos personas entre los 35 a 65
años,
nos enfrentamos a un mundo donde impera la obsolescencia
profesional, donde
los conocimientos y los hábitos son efímeros, donde los
profesionales como nunca antes tienen enormes dificultades para no
quedarse atrás y donde el intenso ritmo de trabajo dificulta el
desarrollo profesional. Los expertos manifiestan que vivimos en la
sociedad de la innovación donde sin dudas que se requiere de
empresarios
y
profesionales creativos y abiertos a nuevas perspectivas, capaces de
reinventar no sólo productos y servicios, sino modelos de negocio.
Es
necesario tomarnos un momento de descanso, para permitirnos fluir en
pensamientos de como
invertir
en nosotros mismos, en que habilidades
que se consideran de vital importancia deberíamos
enfocarnos ahora para el desarrollo del futuro.
Dar
sentido:
es la capacidad de determinar el significado de lo que se expresa.
Inteligencia
social:
es la habilidad de conectar con los demás de una manera profunda y
directa, para detectar y estimular las reacciones e interacciones que
se desee.
Pensamiento
adaptativo y novel:
Es la habilidad de pensar y encontrar soluciones y respuestas más
allá de lo que la memoria dicta o basándose en reglas.
Competencias
transculturales:
Es la capacidad de operar en diferentes ambientes culturales.
Pensamiento
computacional:
es la habilidad de traducir grandes cantidades de datos en conceptos
abstractos y comprender los datos basados en el razonamiento.
Alfabetización
en “nuevos” medios:
es la capacidad de evaluar críticamente y desarrollar contenidos que
utilizan nuevas formas de comunicación, y aprovechar estos medios
para la comunicación persuasiva.
Transdisciplinariedad:
es la alfabetización y capacidad para entender conceptos a través
de múltiples disciplinas convergentes o no.
Mentalidad
orientada al diseño (Design Mindset):
es la capacidad de visionar, representar, desarrollar tareas y
procesos de trabajo para los resultados deseados.
Gestión
de la carga cognitiva:
es la capacidad de discriminar y filtrar la información por orden de
importancia, y para entender cómo aprovechar al máximo el
funcionamiento cognitivo mediante una variedad de herramientas y
técnicas.
Colaboración
virtual:
es la capacidad de trabajar de manera proactiva, manteniendo el
compromiso, y demostrando la presencia como miembro que forma parte
de un equipo virtual.
Ciertamente
tendremos que demostrar que poseemos la habilidad de navegar en
panoramas configurados por el cambio constante, que somos capaces de
transformar nuestras ideas y de no quedarnos anclados comodamente.
Cada vez más, seremos convocados a ser evaluados, en forma continua
acerca de estas habilidades y destrazas. Tendremos que saber
adaptarnos y convertirnos en estudiantes creadores y visionarios de
por vida. Todo radica en la educación
y el conocimiento.
Articulo
elaborado con notas tomadas de humanismo y conectividad y tu ecoach
Gaby!!!

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